Escondido en el bolsillo de mi pantalón,
llevaba un silencio y con él su misterio.
Un retomar del aliento tras un largo beso,
el columpiarse de nuestras manos,
la antesala a un suspiro tras despedirnos al salir para el trabajo,
el mirar del fondo de la tasa de café café casi acabado.
Por esa clase de silencio vale la pena callar,
como puente entre la noche tras un largo día,
cual pausa anhelada para retomar la vida.
llevaba un silencio y con él su misterio.
Un retomar del aliento tras un largo beso,
el columpiarse de nuestras manos,
la antesala a un suspiro tras despedirnos al salir para el trabajo,
el mirar del fondo de la tasa de café café casi acabado.
Por esa clase de silencio vale la pena callar,
como puente entre la noche tras un largo día,
cual pausa anhelada para retomar la vida.
Ciul


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